lunes, 8 de abril de 2013

El alcoholismo en El Salvador.


¿Quienes somos?


Alcohólicos Anónimos es una comunidad internacional de hombres y mujeres que en un tiempo tenían un problema con la bebida. No es profesional, es automantenida, no está afiliada a ninguna secta religiosa, es multirracial, apolítica, y puede encontrarse casi en todas partes. Cualquier persona que quiera hacer algo respecto a su problema con la bebida puede hacerse miembro.




Objetivos: El objetivo primordial de esta organización es llevar su mensaje de recuperación al alcohólico que busca ayuda. Casi todos los tratamientos del alcoholismo tratan de ayudar al alcohólico a mantener su sobriedad. Sea cual sea el camino que sigamos, todos tenemos el mismo destino, la recuperación de la persona alcohólica. Juntos podemos hacer lo que ninguno de nosotros puede hacer solo. Podemos servir como fuente de experiencias personales y como un sistema de apoyo constante a los alcohólicos en recuperación.




Fechas: Este proyecto de ayuda hacia los jóvenes alcohólicos iniciara el día 11 de mayo por las tardes, con reuniones cada 3 días y una duración de un año.

Beneficiarios y localización: La zona rural de San Miguel se encuentra una zona de jóvenes adictos al alcohol que no reciben ninguna ayuda profesional para salir de esa etapa, por eso la organización de “Alcohólicos anónimos la esperanza” pretende ayudar a estos jóvenes y volverlos a la vida cotidiana con un futuro mejor.

Responsables: Oscar Rodríguez, Yesenia Mejía, Karla Melisa Beltrán.

Presupuesto: $1,345 dólares.

Descripción: Alcohólicos Anónimos, a través de este Comité, está tratando de hacer lo mejor posible para llegar más a aquellos millones de alcohólicos que habitan en El Salvador.
Tenemos que llegar a ellos directa o indirectamente. Para poder lograrlo será necesario que se comprenda alcohólicos anónimos y que la aceptación del público hacia ellos siga aumentando en todas partes.

Es necesario tener muy buenas relaciones con la medicina, la religión, empresarios, gobiernos, tribunales, prisiones, hospitales mentales y todos aquellos que tengan algo que ver con el alcoholismo. Necesitamos incrementar la confianza de los editores, escritores, periodistas y gente de radio y televisión. Estos canales de publicidad locales, nacionales e internacionales deben abrirse cada vez más ampliamente, sin que nos metamos con la publicidad agresiva. A través de todas estas fuentes, tenemos que tratar de llevar el mensaje de alcohólicos anónimos a aquellos que sufren de alcoholismo y sus consecuencias.